viernes, 30 de julio de 2010
lunes, 19 de abril de 2010
Lenguaje Audiovisual
En la actualidad, las nuevas tecnologías de comunicación e información –cuyo paradigma es Internet– y los medios audiovisuales, multiplican al infinito las pantallas desde las que miramos el mundo. Esta realidad amplifica nuestras posibilidades de comunicarnos y aprender, a la vez que reestructura la percepción y modifica los procesos cognitivos. Surge entonces un nuevo sujeto, habituado a leer discursos audiovisuales, fugaces, fragmentados, dinámicos, que lo implican emocionalmente.
Accedemos hoy a la información y al conocimiento a través de aparatos electrónicos –mediante los cuales se producen los discursos y se ponen en circulación– lo que implica un modo muy diferente de adquirir conocimientos del tradicional, centrado fundamentalmente en el libro.
El acceso al conocimiento a través de la lectura implica operaciones lógicas, analíticas, un acercamiento secuencial, la comprensión cabal del código en que está enunciado el texto, operaciones todas que hacen al pensamiento racional. Sin embargo, en paralelo a esta forma de aprender, la educación estalla de diversas maneras y sale de los recintos clásicos para llevarse a cabo en cualquier momento y en cualquier lugar, pero significativamente y cada vez más alrededor de las pantallas. Y este nuevo proceso pone en juego competencias diferentes de los sujetos: lo sensorial, la imaginación, lo lúdico y lo emocional pasan ahora al centro de la escena.
La revolución tecnológica –inscripta en la lógica económica de la multiplicación de mercados– ha modificado la sociedad planteando nuevas relaciones económico-sociales y nuevas formas de conocimiento, poniendo en circulación un capital simbólico que se reproduce prácticamente sin límites. Aunque todo parece estar ahí, al alcance de la mano, la sociedad de la información tiende a reproducir y reforzar la exclusión cultural, pues ese ecosistema comunicacional implica el acceso a una tecnología que no está al alcance de todos.
La escuela como inclusor social y garante de igualdad de oportunidades para acceder al conocimiento debe construir puentes hacia el mundo de las pantallas, incluyéndolo para favorecer un cruce de dinámicas que conecte razón e imaginación, saber e información, naturaleza y artificio, arte y ciencia.
Las posibilidades que se abren a partir de la multiplicación de las pantallas son inmensas. Centrándonos en el proceso de enseñanza/aprendizaje, podemos decir que el uso de estos recursos audiovisuales permite pensar y elaborar los más diversos recorridos didácticos. Para ello es necesario jerarquizar, discernir y analizar los distintos discursos que circulan. Se vuelve estratégico, entonces, capacitar en el análisis y uso creativo del lenguaje audiovisual.
Accedemos hoy a la información y al conocimiento a través de aparatos electrónicos –mediante los cuales se producen los discursos y se ponen en circulación– lo que implica un modo muy diferente de adquirir conocimientos del tradicional, centrado fundamentalmente en el libro.
El acceso al conocimiento a través de la lectura implica operaciones lógicas, analíticas, un acercamiento secuencial, la comprensión cabal del código en que está enunciado el texto, operaciones todas que hacen al pensamiento racional. Sin embargo, en paralelo a esta forma de aprender, la educación estalla de diversas maneras y sale de los recintos clásicos para llevarse a cabo en cualquier momento y en cualquier lugar, pero significativamente y cada vez más alrededor de las pantallas. Y este nuevo proceso pone en juego competencias diferentes de los sujetos: lo sensorial, la imaginación, lo lúdico y lo emocional pasan ahora al centro de la escena.
La revolución tecnológica –inscripta en la lógica económica de la multiplicación de mercados– ha modificado la sociedad planteando nuevas relaciones económico-sociales y nuevas formas de conocimiento, poniendo en circulación un capital simbólico que se reproduce prácticamente sin límites. Aunque todo parece estar ahí, al alcance de la mano, la sociedad de la información tiende a reproducir y reforzar la exclusión cultural, pues ese ecosistema comunicacional implica el acceso a una tecnología que no está al alcance de todos.
La escuela como inclusor social y garante de igualdad de oportunidades para acceder al conocimiento debe construir puentes hacia el mundo de las pantallas, incluyéndolo para favorecer un cruce de dinámicas que conecte razón e imaginación, saber e información, naturaleza y artificio, arte y ciencia.
Las posibilidades que se abren a partir de la multiplicación de las pantallas son inmensas. Centrándonos en el proceso de enseñanza/aprendizaje, podemos decir que el uso de estos recursos audiovisuales permite pensar y elaborar los más diversos recorridos didácticos. Para ello es necesario jerarquizar, discernir y analizar los distintos discursos que circulan. Se vuelve estratégico, entonces, capacitar en el análisis y uso creativo del lenguaje audiovisual.
INSTITUTO NACIONAL DE CINE Y ARTES AUDIOVISUALES
domingo, 28 de febrero de 2010
Inteligencias múltiples II
Compartiendo mis reflexiones del curso: La producción audiovisual como estrategia didáctica (Educar: El portal educativo del estado argentino)
Me parece fundamental poder reflexionar sobre cuestiones que hacen a la realidad cotidiana de la escuela y muchas veces se dan de un modo naturalizada y por lo mismo no se piensa acerca de ello.
Poder pensar no sólo sobre los diversos estilos de aprendizajes de los niños y adolescentes sino también sobre nuestros propios estilos nos permite reflexionar críticamente sobre nuestras prácticas de manera de darle a cada uno de los alumnos lo que cada uno necesita.
En esta sociedad del conocimiento, la escuela debe dotar de sentido la información cambiante y vorágine que la acompaña, para que de este modo nuestros alumnos se conviertan en productores y proconsumidores creativos y críticos de la información, capaces de seleccionar, procesar, analizar, y resolver problemas. Capaces de desaprender lo aprendido, capaces de reaprender y de emprender nuevos caminos.
Pensar que todos necesitan lo mismo es pasar por alto el modo que cada uno tiene de aprender y percibir la información, es no dar cuenta de la diversidad que tanto se comenta y a veces en el aula poco se practica.
Desde una mirada constructivista la incorporación de las TICS en el aula podrían favorecer los procesos de enseñanza y aprendizaje siempre que se incorporen estrategias didácticas que permitan a los niños ser autores y protagonistas, favoreciendo instancias de producción, comunicación, reflexión y elaboración de nuevos significados.
De este modo convertirse en lectores críticos y no sólo lectores pasivos, en productores y no sólo consumidores de información, capaces de producir ellos mismos sus mensajes en diversos soportes aprovechando los diversos modos de seleccionar la información percibida y los diversos modos de organizarla y relacionarla (un buen modo de conocer estos estilos diversos es a través de diversos tests y observaciones aúlicas).
Priorizando el desarrollo de competencias como: la comprensión y producción de textos orales y escritos, el análisis y la resolución de situaciones problemáticas, la interpretación, comprensión y explicitación de hechos y fenómenos de orden social y natural empleando conceptos, teorías y modelos, la búsqueda, procesamiento y análisis de la información proveniente de distintas fuentes, el trabajo en colaboración para aprender a relacionarse e interactuar.
Dando oportunidades para que los alumnos empleen todas sus capacidades si a lo que apuntamos es a un aprendizaje significativo. Si a lo que apuntamos es a una educación integral.
Dándonos la oportunidad, mediante el uso de la creatividad y la teoría de las inteligencias múltiples, de aumentar nuestro repertorio de técnicas, herramientas y estrategias más allá de las típicas lingüisticas y lógicas.
El desarrollo de la sensibilidad y el diseño de propuestas que aborden los diversos modos de representar las experiencias (en diversidad de lenguajes) debieran formar para del currículum y de la planificación áulica.
De este modo también acercamos la escuela y el aula a un lugar de encuentro mediado por el juego, como espacio transicional que permite crear de manera compartida con el otro y construir subjetividad.
Por último, permite recuperar la escuela como un lugar de disfrute, expresión y significación propia. Una escuela que desde un nuevo paradigna acerque el aprendizaje a la vida y responda a las particulares necesidades de cada persona.
Una escuela que atendiendo a las particulares características socio-históricas, recupere el lugar de goce que tuvo en sus orígenes.
Poder pensar no sólo sobre los diversos estilos de aprendizajes de los niños y adolescentes sino también sobre nuestros propios estilos nos permite reflexionar críticamente sobre nuestras prácticas de manera de darle a cada uno de los alumnos lo que cada uno necesita.
En esta sociedad del conocimiento, la escuela debe dotar de sentido la información cambiante y vorágine que la acompaña, para que de este modo nuestros alumnos se conviertan en productores y proconsumidores creativos y críticos de la información, capaces de seleccionar, procesar, analizar, y resolver problemas. Capaces de desaprender lo aprendido, capaces de reaprender y de emprender nuevos caminos.
Pensar que todos necesitan lo mismo es pasar por alto el modo que cada uno tiene de aprender y percibir la información, es no dar cuenta de la diversidad que tanto se comenta y a veces en el aula poco se practica.
Desde una mirada constructivista la incorporación de las TICS en el aula podrían favorecer los procesos de enseñanza y aprendizaje siempre que se incorporen estrategias didácticas que permitan a los niños ser autores y protagonistas, favoreciendo instancias de producción, comunicación, reflexión y elaboración de nuevos significados.
De este modo convertirse en lectores críticos y no sólo lectores pasivos, en productores y no sólo consumidores de información, capaces de producir ellos mismos sus mensajes en diversos soportes aprovechando los diversos modos de seleccionar la información percibida y los diversos modos de organizarla y relacionarla (un buen modo de conocer estos estilos diversos es a través de diversos tests y observaciones aúlicas).
Priorizando el desarrollo de competencias como: la comprensión y producción de textos orales y escritos, el análisis y la resolución de situaciones problemáticas, la interpretación, comprensión y explicitación de hechos y fenómenos de orden social y natural empleando conceptos, teorías y modelos, la búsqueda, procesamiento y análisis de la información proveniente de distintas fuentes, el trabajo en colaboración para aprender a relacionarse e interactuar.
Dando oportunidades para que los alumnos empleen todas sus capacidades si a lo que apuntamos es a un aprendizaje significativo. Si a lo que apuntamos es a una educación integral.
Dándonos la oportunidad, mediante el uso de la creatividad y la teoría de las inteligencias múltiples, de aumentar nuestro repertorio de técnicas, herramientas y estrategias más allá de las típicas lingüisticas y lógicas.
El desarrollo de la sensibilidad y el diseño de propuestas que aborden los diversos modos de representar las experiencias (en diversidad de lenguajes) debieran formar para del currículum y de la planificación áulica.
De este modo también acercamos la escuela y el aula a un lugar de encuentro mediado por el juego, como espacio transicional que permite crear de manera compartida con el otro y construir subjetividad.
Por último, permite recuperar la escuela como un lugar de disfrute, expresión y significación propia. Una escuela que desde un nuevo paradigna acerque el aprendizaje a la vida y responda a las particulares necesidades de cada persona.
Una escuela que atendiendo a las particulares características socio-históricas, recupere el lugar de goce que tuvo en sus orígenes.
Etiquetas:
creatividad,
Inteligencias múltiples,
sociedad del conocimiento
jueves, 24 de diciembre de 2009
La energía en las redes sociales
El otro día escuchaba una entrevista de la escritora Isabel Allende en TV Chile, quien comentaba sobre cómo el compartir y el contar multiplica la energía, en cambio el aislamiento implica sufrimiento en el ser humano. Vemos que, tanto en ciertos sistemas gubernamentales, al igual que en la prisión, y en otros sistemas, educacionales, hospitalarios, laborales, el método de aislar, de no comunicar, genera diversos padecimientos en el hombre. Es por esto que la utilización de internet, y el uso de diversas redes sociales implica la posibilidad de aunar energías, trabajar en equipo, y sobre todo nos posibilita comunicarnos para crear. Creación que va unida a la búsqueda constante de nuevas alternativas, nuevas oportunidades, nuevos diseños, nuevos modos de generar ámbitos para que esa energía crezca y se multiplique. Te invito a que te animes y uses este medio maravilloso que nos posibilitan las nuevas tecnologías. ¡Anímate, crea y desarrolla todo tu potencial! De este modo también estarás ayudando a otros a crear.
"Si “para educar hace falta la tribu entera”, incluyámosla en nuestros “diálogos electrónicos”, y generemos redes de cooperación que integren a todos los elementos educativos de la sociedad (es decir, a la sociedad entera): padres, centros, profesores, alumnos"
Etiquetas:
comunicación,
Isabel Allende,
José Antonio Marina,
redes sociales
martes, 15 de diciembre de 2009
Los profesores y las NT

Las nuevas tecnologías necesitan el respaldo del profesorado
Aurora Campuzano
El simple hecho de tener acceso a las nuevas tecnologías en el aula no significa que vayan a ser aprovechadas. La Fundación Encuentro ha publicado un informe que demuestra que es necesario el concurso del profesorado.
Ver: Profes.net
jueves, 10 de diciembre de 2009
VIII Jornada de Didáctica del Nivel Superior

Se realizó en el Auditorio Mons. Derisi de la UCA la VIII Jornada de Didáctica del Nivel Superior, que contó con al coordinación de la Lic. Elvira Tejido de Suñer, Profesora Titular del Departamento de Educación y Coordinadora del Área Pedagógico – Didáctica de la Universidad. En esta oportunidad, la reunión se centró en el papel que las nuevas tecnologías cumplen en los procesos de innovación.
La conferencia inaugural estuvo a cargo de la Dra. Edith Litwin, Directora de la Maestría en Tecnología Educativa de la Universidad de Buenos Aires y Secretaria de Asuntos Académicos de la misma universidad. Durante su exposición, referida a “El oficio de enseñar en la universidad”, llamó a la reflexión sobre qué se considera una buena clase universitaria y cómo se evalúa. Al respecto destacó que los buenos profesores son aquellos que logran que sus estudiantes den lo mejor de sí. En ese contexto, el desafío consiste en que las nuevas tecnologías que se incorporen a la enseñanza constituyan un verdadero aporte, frente al peligro de su inclusión por la inclusión misma, sin un sentido didáctico.
La conferencia inaugural estuvo a cargo de la Dra. Edith Litwin, Directora de la Maestría en Tecnología Educativa de la Universidad de Buenos Aires y Secretaria de Asuntos Académicos de la misma universidad. Durante su exposición, referida a “El oficio de enseñar en la universidad”, llamó a la reflexión sobre qué se considera una buena clase universitaria y cómo se evalúa. Al respecto destacó que los buenos profesores son aquellos que logran que sus estudiantes den lo mejor de sí. En ese contexto, el desafío consiste en que las nuevas tecnologías que se incorporen a la enseñanza constituyan un verdadero aporte, frente al peligro de su inclusión por la inclusión misma, sin un sentido didáctico.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
